Existen varios métodos que pueden ayudarle a lograr
que su hijo sea bilingüe. En todos ellos, es muy importante que los
niños estén expuestos a ambos idiomas en diversos contextos y que
entiendan la importancia de conocer cada uno de ellos.Se recomiendan
dos enfoques:
Con cualquiera de los métodos que utilice, trate de no mezclar los dos idiomas. Es decir, cuando hable con su hijo en el idioma de su herencia cultural, no mezcle el inglés en frases ni oraciones. Sin embargo, no se sorprenda si su hijo utiliza palabras de ambos idiomas en una oración. Cuando esto suceda, corríjale con indiferencia proporcionándole la palabra adecuada en el idioma que estén usando.
Existen muchos materiales que pueden ayudar a su hijo a aprender un segundo idioma. Estos son: CD-ROMs para la enseñanza de idiomas, videojuegos, videos y DVDs, CDs de música y muñecos electrónicos, entre otros. Los libros bilingües y los programas de dibujos animados en español como Clifford, el gran perro colorado, y Dora, la exploradora también son fáciles de encontrar. Y, claro, siempre está la Internet.
Cuando exponga a su hijo a un segundo idioma, no se olvide de sus aficiones. Por ejemplo, si a su hijo le gusta el fútbol, vean un partido en uno de los canales de habla hispana. Si a su hijo le gusta la música, busquen los últimos CDs de artistas que canten en inglés y en su idioma nativo.
Para niños pequeños, recurra a las rimas, canciones y juegos de su infancia. A medida que sus hijos crecen, sea persistente y creativo en su enfoque. Algunos padres envían a sus hijos a escuelas de idiomas para que aprendan la lengua de una manera más formal. Muchas familias también optan por enviar a sus hijos a pasar más tiempo con sus parientes en su tierra natal, ya sea sólo durante el verano o por más tiempo. No olvide que es importante tener amigos que también hablen un idioma por herencia cultural.
¿El bilingüismo
conducirá a una pérdida cultural?
Probablemente se perderá algo de cultura y algunos vínculos si su
hijo crece en un nuevo país; sin embargo, usted decide si quiere
inculcar a sus hijos su herencia cultural o no.
Definitivamente, existe una cultura "americana". Sin embargo, no olvide que durante siglos, muchas de las personas que llegaron a los Estados Unidos en busca de un futuro más prometedor se aferraron a sus lenguas y culturas nativas en sus hogares y barrios; no obstante, aprendieron a hablar inglés y a integrarse en la vida estadounidense. Dichas identidades culturales aún existen en muchas familias después de muchas, muchas generaciones. Por ejemplo, encontramos un barrio italiano o chino en casi todas las ciudades principales de Estados Unidos. Y cada año, se celebran Mardi Gras, el Cinco de Mayo y el Día de San Patricio con igual entusiasmo.
Hablar con fluidez un segundo idioma puede conllevar grandes beneficios culturales. Los niños que aprenden el idioma de su herencia cultural pueden comunicarse con sus parientes y fortalecer los lazos familiares al otro lado de la frontera. Además, es muy probable que quieran aprender la historia y las tradiciones del país natal de su familia. Comprender de dónde proceden ayuda a los niños a desarrollar una fuerte identidad y a determinar hacia dónde se dirigirán en el futuro.
Educar a un
niño para que sea bilingüe
Enseñar un segundo idioma a un niño puede suponer un reto. La
realidad es que la mayoría de las familias inmigrantes pierden su
idioma nativo en la tercera generación; pero éste no tiene por qué
ser su caso.
En última instancia, la fluidez que tenga su hijo al hablar otro idioma estará influenciada por muchos factores, incluida la motivación personal y el apoyo por parte de los padres. Decida qué nivel desea que tenga su hijo del idioma de su herencia cultural y luego busque los recursos apropiados, como libros y material multimedia, educación formal o inmersión temporal. Enseñar a los niños a ser bilingües puede ayudarles a reconocer la importancia de su cultura y herencia, así como a desarrollar una fuerte identidad personal e, incluso, ¡puede serles de gran utilidad en el trabajo cuando sean mayores!